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La colaboración entre los ccTLD y las autoridades de cumplimiento de la ley

Por Clara Collado, Administradora de NIC .DO e integrante del Consejo Directivo de LACTLD

LACTLD ha dado un paso al frente en el fomento de la adopción de mejores prácticas por parte de los ccTLD de la región de América Latina y El Caribe en materia de colaboración con las autoridades de cumplimiento de la ley de sus respectivos países. Para ello, ha organizado dos Talleres cuyo enfoque ha estado en el debate sobre el tratamiento del contenido ilegal en línea.

Estos talleres han constituido un espacio en el cual tanto los administradores de ccTLD como los jueces, fiscales y agencias del orden participantes han fortalecido sus capacidades, compartido sus puntos de vista y experiencias, y han encontrado aliados para enfrentar el contenido ilegal en línea.

Dado que el Sistema de Nombres de Dominio es una parte fundamental dentro de la infraestructura de la red, los ccTLD, en nuestra función de administrar este recurso, formamos parte del gran ecosistema de la gobernanza de Internet. Por tanto, tenemos un rol que cumplir: tenemos el deber y la responsabilidad de contribuir a mantener la estabilidad y la seguridad de Internet.

Las actividades delictivas llevadas a cabo en línea, dependiendo del tipo de delito, tienen un impacto en las empresas y en las personas, que puede reflejarse tanto en aspectos morales y económicos como en la credibilidad de las organizaciones. Incluso, pueden hasta llevar al descrédito proyectos innovadores que han aportado al proceso de transformación digital que estamos viviendo. La innovación y el crecimiento de Internet también se ven afectados cuando se pierde la confianza en el uso de la red.

Si bien los ccTLD no somos responsables de los contenidos ni del uso que se dé a un nombre de dominio delegado, cuando se trata de actividades delictivas que atentan contra la estabilidad, integridad o seguridad de Internet o que constituyen una amenaza para la vida humana, tenemos el deber de colaborar con las autoridades para detener dicha actividad.

Para una efectiva colaboración es necesario que los ccTLD definamos de antemano:

  • Hasta dónde nuestras políticas nos permiten actuar. Es recomendable contar con políticas basadas en las mejores prácticas que nos ayuden a cumplir con nuestra misión.
  • Procedimientos específicos y adecuados para evaluar, confirmar y manejar los abusos reportados.
  • Las situaciones específicas ante las que vamos a responder.
  • Los actores con quienes colaboramos: autoridades locales, CERTs nacionales, etc.

En el caso del ccTLD .do, hemos incluido dentro de nuestras políticas elementos que nos permiten tomar alguna acción cuando un nombre de dominio es utilizado en actividades que puedan poner en riesgo o afectar la estabilidad, integridad o seguridad de Internet. Entre ellas, malware, botnet, phishing y pharming.

Así mismo, hemos establecido procedimientos internos a seguir ante un reporte de actividad fraudulenta. Sin embargo, dado que las actividades delictivas en Internet no se detienen, debemos continuar buscando oportunidades de mejora en la adecuación de nuestras políticas que faciliten la colaboración.