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Pandemia y aceleración de la transformación digital: Desafíos y oportunidades

Previamente en esta colección de Pandemia y aceleración de la transformación digital se ha conversado acerca de tres aspectos. Primero, una aceleración forzada por las circunstancias, en la cual la pandemia aceleró los procesos de transformación que ya estaban en marcha en los países de la región. Segundo, se habló acerca del impacto desigual que tuvo el crecimiento digital en los rubros y en los países de Latinoamérica. Tercero, se discutió acerca del rol de las políticas públicas en este contexto. Para concluir esta colección, Raúl Echeberría -Director Ejecutivo de ALAI-, Ernesto Bojórquez -Director General de NIC México- y los especialistas de la Secretaría Técnica eLAC-CEPAL reflexionan acerca de los desafíos y oportunidades que presenta este contexto fuera de lo común.

A las medidas de aislamiento que rigen actualmente en el mundo les siguen las medidas de vuelta a la normalidad y reactivación económica. Nuestros entrevistados están de acuerdo en que este momento representa una oportunidad crucial para que los gobiernos y la industria aprovechen el impulso de la aceleración digital y lo sostengan.

“Muchos de los modelos de negocio, las formas de trabajo y las formas de interacción no

van a ser iguales después de esta crisis. Yo esperaría que los policy makers, las autoridades y también diversos sectores tomemos nota de las oportunidades que brinda esta situación para poder insertarnos en un mundo que ya está digitalizado”, opina Echeberría, y agrega: “Sin desarrollo digital, no hay posibilidades de recuperación y desarrollo económico. Es imprescindible que las políticas públicas sean consistentes en la búsqueda de esos objetivos”.

Desde eLAC-CEPAL, concuerdan con esta visión: “Producto de la crisis, se presentarán ciclos de innovación significativos que deben ser apoyados. Desde que inició la crisis, se han producido diversas iniciativas desde distintos sectores para enfrentarla.

La pandemia aceleró las ‘pruebas’ de muchas tecnologías emergentes. En este marco, es de esperar que el uso de estas tecnologías sea determinante en la recuperación de la industria y los nuevos ciclos productivos y de innovación, aún más que antes”, afirman.

“El desarrollo del comercio electrónico y, en general, de la transformación digital representa la oportunidad de impulsar las economías de nuestros países fuera del rezago que anteriormente han padecido. Si bien esta transformación requiere de infraestructura y conocimiento, no necesita de capital de forma intensiva como otras industrias. Por lo cual, es factible que una cantidad importante de empresas participen de la economía digital y transformen sus negocios para alcanzar una mayor prosperidad”, reflexiona Ernesto Bojórquez.

No obstante, las oportunidades de innovación vienen acompañadas de desafíos muy concretos para América Latina.

En primer término, es necesario trabajar para que las brechas existentes no se profundicen. En palabras de Echeberría: “la primera lección que podemos tomar hoy de la pandemia es que la transformación digital es posible y es real. La segunda es que los desafíos para lograr esa transformación no son los mismos para todos en la región”.

Además, nuestros entrevistados están de acuerdo en que es necesario repensar los modelos regulatorios, que en muchos casos han quedado antiguos y entorpecen el desarrollo digital en lugar de impulsarlo.

“Este proceso de transformación digital requerirá de una evolución de la infraestructura a través del tiempo. Asimismo, será necesario un proceso de educación sobre los diferentes componentes del mundo digital. Y, finalmente, se precisará que las leyes evolucionen para poder ofrecer un marco normativo que complemente e impulse dicho proceso de transformación digital”, advierte Ernesto Bojórquez.

“Las iniciativas de reactivación deben prestar especial atención a resolver problemas fundamentales de la promoción del comercio electrónico y la digitalización de la producción, como la infraestructura digital, el marco normativo adecuado, la falta de capacidades de las empresas, la penetración de los medios de pagos digitales, la confianza de los = consumidores en línea y la operación adecuada de los servicios de logística”, aseguran en eLAC-CEPAL.

Echeberría concluye: “La necesidad de recuperación económica en el corto plazo es apremiante, pero tenemos que hacer que esa recuperación sea consistente y no contradictoria con nuestros objetivos estratégicos de desarrollo digital. Las oportunidades para la región son enormes, y tenemos que estar preparados para aprovecharlas”.

– La nota original fue publicada en el Reporte N°12 de LACTLD.